Mi trabajo es la necesidad de una pregunta. El espacio de asombro en la incertidumbre de una constante traducción paradoxal en contexto. De la disrupción ficticia al error genuino, he venido entonces (como práctica espacial) tejiendo puentes desde la articulación de sitios específicos hasta la vulnerabilidad de una experiencia como pre-significación, lugar aquel en donde el otro no es la cosa y el objeto sigue siendo persona. 
Lejos de la dualéctica como representación hasta su exceso hipervisible, me interesa el sub-suelo en devenir como políticas de presentación, tomando como lugar la constante descolonización del pensamiento desde el jaguar en la nube que soy hasta la pregunta por los límites de la descolonización como posibilidad de la misma pregunta sin validar a aquello reaccionamos en la reacción.
Siendo entonces desde el Performance, Dibujo e Instalación como espacio matriz, soy habitante (no representante) de la forma de conocer-relacionarse implícita en la cibernética Indígena, desplegando como relación de relaciones la base en la multiplicidad como trayectoria y el saber de la Medicina Tradicional (lo que llaman Chamanismo) como posibilidad de ‘el espacio previo’ que ‘en la transformación que somos no siendo un nosotros, no siendo un yo’, se sabe no solo una metáfora como instancia pre-estructural que deviene mito en la infraestructura por venir.
Así entonces... las preguntas por la Automatización del Artificio Tecnológico nunca han sido tan solo binarios.Me interesa el aquel algo más sucediendo ahí; llamele espiritualidad WI-FI de una planta en cómo pensamos, regeneración pre-internet después del usuario proxy, fotosíntesis satelital del mineral liberado, o... inteligencia sin representación de un cuerpo pensante.
Conversación entonces entre el misterio de la normalización evidente como cultura y el misterio de lo extraño en lo extraño y el objeto, son aquel lugar de infraestructura en su cualidad Escultórica que, como equivocidad y traducción, se tejen como espacio performativo en el marco sobre el cual desenmarcar lo que nunca hemos sido (que es también lo que venimos siendo) y el marco para desenmarcar la reacción a aquello nunca hemos sido como la pregunta a tomar, como el lugar a pensarse sin el sosiego de lo humano como Ética Ecosistémica.
Cómo no hablar en lenguaje, como probablemente en donde el lenguaje empieza, tiene en su transformación lo político como el desanclaje del marco. Incluso en el marco de la violencia imperativa entonces, hacer la pregunta es la consciencia del marco que realmente nunca ha existido. La dificultad es tan solo que... no sabemos como no hablar de ello.  








My work is the necessity of a question, the space of wonder in the uncertainty of a constant paradoxical translation in context. From fake disruption to the genuine mistake,I’ve been knitting bridges (as spatial practice) from the articulation of site-specific places to the vulnerability of a pre-signification experience, place in which the other is not the thing and the object is still persona.
Far away from the dualectic as representation until her hyper-visible excess, I’m interested on the sub-soil in becoming as politics of presentation, taking as place the constant decolonization of thought from the jaguar in the cloud that i am until the question for the limits of decolonization as possibility of the same question without validating what we are reacting to in the reaction herself.
Being then from Performance, Drawing and Installation as matrix spaces, I’m inhabitant (not representative) of the way to relate & know implicit in Indigenous Cybernetics, deploying as relationship of relationships the base in multiplicity as trajectory and the way to know in traditional medicine (what is called Shamanism) as possibility of the previous space that in the transformation we are not being a we, not being a myself knows herself as not just a metaphor as the pre-structural instance that becomes myth in the infra-structure to come.
Like that then... the questions for the Automation of the Technological Artifice have never been just binaries. I’m interested in that something else happening there; call it WI-FI spirituality of a plant in how we think, pre-internet regeneration after proxy user, satellite photosynthesis of the liberated mineral, or Intelligence without representation of an imaginative body.
Conversation then between the Mystery of the evident normalization as Culture and the Mystery of the Uncanny and the object, are that place of infra-structure in his Sculptural quality that, as Equivocity and Translation, knit as Performative Space in the frame upon which to un-frame what we’ve never been (that’s also what we are always becoming) and the frame to un-frame the reaction to what we have never been as the question to take place, as the place to think ourselves without the appeasement of the human, now as Eco-systemic Ethics.
How not to speak in language, as probably in where language begins, has in his transformation the political as the detachment of the frame. Even in the frame of imperative violence then, to make the question is the awareness of the frame that has never existed. The difficulty is just that... we don’t know how to not talk about it.